Concluye la 15° edición de Colosos, con tercera expedición llena de naturaleza

Tres días de pura emoción y aventura, así se vivió la tercera y última expedición de la edición 2026 del concurso Colosos de la Tierra. La caravana recorrió los departamentos de Misiones, Itapúa, Alto Paraná, Caazapá, Guairá y Paraguarí, visitando un total de nueve majestuosos árboles, entre finalistas de este año y campeones históricos.

Los expedicionarios de este tercer viaje iniciaron su travesía en San Juan Bautista, Misiones, con la visita a un inmenso Guapo’y, ganador de la categoría Árbol de mi comunidad. «La inmensidad de este árbol nos hizo detenernos, admirarlo y dimensionar la historia que puede guardar un árbol», comentó la Lic. Vanessa González, quien acompañó el viaje como representante de CCI.

Luego, el recorrido se adentró en Itapúa para un reencuentro en Obligado con un Coloso Histórico ganador del 2013: un gigantesco Yvyra Pytã de 23,5 metros de altura y 7,5 metros de circunferencia. La jornada cerró en Bella Vista con la medición de un hermoso Yvyra Pytã postulado por la Reserva Natural Bella Vista de Aventura Selecta.

El segundo día, la jornada se vio marcada por la lluvia, un detalle que solo agregó más emoción y naturaleza al viaje. La caravana visitó el imponente Tajy ganador de Bella Vista, Árbol más grande del Paraguay 2023 que mide 5,59 m de CIA de tronco, 76,51 de copa y 40 m de altura. En la misma ciudad, la comitiva midió un Yvyra Pytã que vuelve a competir en la categoría Árbol más grande del Paraguay luego de 10 años. El día finalizó en Tomás Romero Pereira, se midió un gran Guapo’y.

 

La última jornada arrancó en Independencia, Guairá, con la visita a dos gigantes: el Gomero de la Escuela Básica N° 1453 San José Obrero postulado en la categoría Árbol de mi Escuela, y posteriormente, el espectacular Timbó, Coloso Histórico ganador en 2019 de 38 metros de altura y 4,84 metros de circunferencia, postulado por Dominica Paniagua. El cierre definitivo de las expediciones tuvo lugar en San Roque González de Santa Cruz, Paraguarí, con la medición de un deslumbrante Guapo’y.

Vanessa compartió con nosotros su experiencia en esta aventura: «Más que conocer árboles gigantes, ésta fue una oportunidad para conectar con nuestra naturaleza, conocer lugares increíbles, compartir con personas apasionadas y disfrutar de una experiencia diferente… Porque detrás de cada árbol hay una historia, una comunidad y muchas personas que trabajan para conservar nuestro patrimonio natural».