La 2da expedición de Colosos 2026, marcada con momentos únicos

¡La 15° edición de Colosos de la Tierra sigue con todo!

La segunda expedición del concurso que premia a los árboles más significativos del país concluyó con éxito tras tres días de recorrido por los departamentos de Alto Paraná, Caazapá, Guairá, San Pedro y Cordillera. La caravana visitó ocho majestuosos árboles, entre finalistas de este año y un ganador emblemático de ediciones pasadas.

El grupo de expedicionarios, al que acompañó en esta ocasión Mauricio Villamayor representando a CCI, inició su travesía en Presidente Franco, Alto Paraná, donde evaluó un imponente Guapo’y en el Colegio Nacional Bernardino Caballero, que compite en una de las categorías más queridas «Árbol de mi Escuela». El recorrido continuó en Itakyry junto a un gran  Yvyra Pytã  y la jornada culminó con mucha diversión en el Parque Aventura Monday.

El segundo día, la expedición se adentró en Caazapá y Guairá. En la Reserva Natural Ypetí, ubicada en la Colonia Sommerfeld, distrito de Abaí, Caazapá, se midió un gran Yvyra Pytã postulado  para la categoría Árbol más grande de las Áreas Silvestres Protegidas. Luego, en el distrito de Independencia, Guairá, se evaluó un Ka’a Oveti ubicado en la Reserva de Recursos Manejados Cordillera del Ybytyruzú, para la misma categoría.

La última jornada arrancó en San Estanislao, San Pedro, con la visita a dos colosos que compiten en la categoría Árbol Más Grande del Paraguay: dos enormes Samu’u. Posteriormente, la caravana llegó a la Colonia Volendam para visitar a un histórico campeón de la edición 2021, un Tajy de 43 metros de altura y 3,5 metros de circunferencia propuesto por Josías Oviedo Lowen.

El cierre del recorrido tuvo lugar en San Bernardino, Cordillera, con la medición de un Guapo’y u bicado en la plaza principal de la ciudad, postulado para la categoría Árbol Más Grande del Paraguay.

Vivir la experiencia de ‘Colosos’ deja una huella significativa en cada uno de los participantes, así lo comentó Mauricio Villamayor quien esperó la oportunidad de hacer este viaje por mucho tiempo: «Hace mucho quería formar parte de la expedición porque la seguía por redes y el hecho de que este año me hayan designado me generó expectativas muy altas, pero una vez que parte el bus e inicia la expedición, es inexplicable todo lo que se vive, muchas emociones, alegría, historias, personas, naturaleza en abundancia, paisajes inmejorables, conocimientos adquiridos sobre cada coloso, sobre los lugares recorridos, son momentos únicos».

«El ser parte de la expedición y que la gente te reciba con esa calidez e ilusión por que conozcas su árbol, su historia, se sentía una gran responsabilidad para con ellos, porque así como nosotros estábamos muy emocionados, ellos igual. Fue una experiencia completa y espectacular en todos los sentidos», concluyó Villamayor sobre esta vivencia que definitivamente queda como un recuerdo imborrable.